Huracanes: desolación, muerte, contagio

Mientras siguen las tareas de recuperación de los diques de Nueva Orleáns por el paso de uno de los peores huracanes como lo fue Katrina; en el interior de la ciudad quienes padecen los efectos de esa catástrofe poco a poco se están dando cuenta de que ya no podrán quedarse en sus casas.

La gran mayoría de la población ya ha sido evacuada, pero hay quienes todavía permanecen en viviendas rodeadas por el agua. Sin embargo los peligros abundan

“El agua está contaminada con aceite, gas, y restos humanos en estado de descomposición", declaró James Dueñes, miembro del equipo de descontaminación del estado de Texas.

 


El riesgo de infección es tan elevado que los integrantes de ese equipo deberán tomar antibióticos de forma preventiva. Desde la autopista se pueden ver muchas casas inundadas y autos cubiertos hasta el techo con una mezcla de aguas negras y combustible.

Sin embargo esto no limita a la naturaleza, ya que tanto el Huracán Rita y la reciente tormenta tropical Stan, han afectado a países como El Salvador, México, Nicaragua, Honduras, Costa Rica y Guatemala, dejando a su paso muerte y destrucción.


En Guatemala, las autoridades han confirmado 652 muertes desde que Stan descargara incesantes lluvias torrenciales, provocando inundaciones y deslizamientos de tierra. Sin embargo, unas 1.400 personas aún se consideran "desaparecidas" y las esperanzas de encontrarlas con vida son cada vez más débiles.


Pobladores en Escuintla, Guatemala, aguardan la llegada de un helicóptero con ayuda humanitaria

Las estadísticas demográficas de las áreas afectadas sugieren que más de un tercio de las víctimas de esta tragedia son niños y niñas
Nils Katsberg, UNICEF

Fuente: BBC news